Las almendras son una variedad de fruto seco enormemente popular, ¡y no es difícil entender por qué!
Ya sean naturales, blanqueadas o molidas, son increíblemente sabrosas y versátiles. Las almendras pueden tomarse como tentempié o añadirse a platos dulces o salados. También pueden utilizarse para elaborar aceite, mantequilla, harina e incluso leche. ¿Hay algo que no sepan hacer?
Las almendras proceden del fruto del almendro; aunque son originarias de Irán, se cultivan principalmente en California, seguida de cerca por los productores tradicionales: España e Italia. El fruto, también conocido como drupa, se asemeja a un melocotón hasta que madura y la cubierta exterior, o cáscara, se abre, se enrolla hacia fuera y libera la pepita.
Las almendras suelen considerarse uno de los tentempiés y frutos secos más saludables, pero ¿en qué sentido son buenas para la salud? Eso es lo que queremos responder hoy mientras te contamos los principales beneficios para la salud de las almendras. ¡Vamos a volvernos locos por los frutos secos!
Ricas en minerales y nutrientes
Lo primero que debes saber es que las almendras son una fuente excelente de nutrientes y minerales.
En una ración de 28 gramos (aproximadamente un puñado) contienen lo siguiente:
- Fibra: 3,5 g de fibra
- Proteínas: 6 g de proteínas
- Grasas: 14 g (9 g de las cuales son monoinsaturadas)
- Vitamina E: 37 % de la IDR
- Manganeso: 32 % de la IDR
- Magnesio: 20 % de la IDR
También contienen cantidades notables de cobre, calcio, vitamina B2 (riboflavina) y fósforo. ¡Nada mal para un fruto seco tan pequeño!
Pueden mejorar la salud intestinal
Varios estudios han revelado que las almendras pueden poseer propiedades probióticas potentes, lo que sugiere que su consumo puede ser beneficioso para el intestino. Las almendras actúan como prebióticos, es decir, fibras vegetales no digeribles que alimentan las bacterias beneficiosas que ya existen en el intestino.
Otro estudio descubrió que consumir cantidades moderadas de almendras o mantequilla de almendras no solo mejoraba el valor nutricional de la dieta tanto en adultos como en niños, sino que también modificaba la composición del microbioma intestinal. Esto se debe, en parte, a su enorme contenido en fibra.
Cargadas de antioxidantes
Las almendras son una fuente rica en antioxidantes. Los antioxidantes ayudan a proteger frente al estrés oxidativo, que puede dañar las moléculas de las células y contribuir a la inflamación, el envejecimiento y enfermedades como el cáncer.
De hecho, las almendras son una de las mejores fuentes de vitamina E del mundo. La vitamina E es un grupo de antioxidantes liposolubles que tienden a acumularse en las membranas celulares y protegen las células del daño oxidativo. Varios estudios han asociado una mayor absorción de vitamina E con menores tasas de enfermedades cardíacas e incluso de alzhéimer.
Pueden ayudar en el control glucémico
Existen algunas evidencias que sugieren que incluir almendras en la dieta puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre. Los estudios han observado que el consumo de almendras se asocia con niveles más bajos de glucosa en ayunas e insulina en ayunas.
Además, las almendras son ricas en magnesio, que se sabe que es importante para el control del azúcar en sangre. Los científicos han propuesto que también podría existir una relación entre la deficiencia de magnesio y la resistencia a la insulina. Esto significa que una mayor ingesta de magnesio podría ofrecer mejoras considerables para el síndrome metabólico y las personas con diabetes de tipo 2.
Pueden ayudar a perder peso
Si deseas perder algo de peso, las almendras podrían ayudarte a deshacerte de esos kilos de más. Un estudio realizado en 2015 descubrió que comer almendras como tentempié a media mañana puede hacer que una persona se sienta saciada durante cierto tiempo.
Las almendras son bajas en carbohidratos pero ricas en proteínas, grasas saludables y fibra. Tanto las proteínas como la fibra son bien conocidas por aumentar la sensación de saciedad, lo que a su vez puede ayudarte a consumir menos calorías al sentirte menos tentado a picar entre horas o comer en exceso.
En conclusión, diríamos que la respuesta es un rotundo SÍ: ¡las almendras son buenas para la salud! No es de extrañar que se recomienden con tanta frecuencia como un tentempié delicioso y saludable, y que sean un complemento fácil de incluir en la dieta.
Tienen muchos grandes beneficios para la salud: están repletas de nutrientes, minerales y antioxidantes importantes. Como con la mayoría de los alimentos, seguimos recomendando consumirlas con moderación y evitarlas por completo si se tiene alergia a los frutos secos.
